VITAMINA C: Usos clínicos

FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA INMUNE COMO ESTRATEGIA DE PREVENCION DE INFECION POR CORONAVIRUS

El sistema inmune es el que nos protege de todo tipo de infecciones.  Fortalecer el sistema inmune es lo más lógico que tú puedes y debes hacer por tu vida y la de tus seres amados. Todo lo que puedas hacer para fortalecer a tu sistema inmunitario es bienvenido. De manera académica la inmunidad se divide en inmunidad celular y humoral. La inmunidad celular esta mediada por la línea blanca. Los glóbulos blancos se dividen en Neutrófilos, Linfocitos B y T, Monocitos, Eosinófilos, Basófilos, Natural Killer (NK), Macrofagos entre otros. La inmunidad humoral esta mediada por los anticuerpos que son sustancias producidas por los Linfocitos T (CD4), citoquinas proinflamatorias como los interferones, las interleucinas, los factores de crecimiento tumoral. Los anticuerpos más importantes y estudiados son las inmunoglobulinas y hay varias clases:

  • Inmunoglobulina E: alergias
  • Inmunoglobulina A: es inespecífica presente en todas las secreciones, protege mucosas de ataques por bacterias y virus.
  • Inmunoglobulina M: memoria, aglutinación, tiene mayor avidez
  • Inmunoglobulina G: defensa importante contra virus y bacterias, pasa de la madre al feto.

En el cuadro hemático se hace conteo de todas las líneas celulares presentes en la sangre, las líneas rojas son principalmente los eritrocitos o glóbulos rojos (Red Boold Cells o RBC) y la línea blanca o glóbulos blancos (White Blood Cells o WBC). Cuando un médico te solicita un cuadro hemático, realmente te está diciendo muéstrame tus defensas ya que en el cuadro hemático se hace conteo de todas las células de defensa presentes en la sangre. Al solicitar un CH el medico también está diciendo quiero saber cómo estas respirando a nivel celular.

La función de los eritrocitos es transportar oxígeno a las células, para esto se vale de una molécula transportadora, la hemoglobina. En el CH se observa también la concentración de hemoglobina, pero no te dice cuántas moléculas de oxígeno está cargando, para esto se requiere un pulsoxímetro. El pulsoxímetro mide la frecuencia cardiaca y la saturación de oxígeno que nos permite conocer los niveles de oxígeno en sangre circulante que manejas. La hemoglobina tiene la capacidad de cargar cuatro moléculas y entrega tres a las células. Una molécula de oxígeno debe permanecer enlazada con la hemoglobina para que esta conserve su función. Parte del problema es que debido a que no respiramos de manera adecuada no hay disponibilidad de concentración necesaria de oxígeno a nivel alveolar y la mayoría de las moléculas de hemoglobina solo logran captar y transportar tres. Si la mayoría de tus moléculas de hemoglobina cargan tres moléculas, entonces, solo pueden entregar dos moléculas de oxígeno a las células (y deben regresar a los pulmones para recargarse de nuevo en los alveolos. Entonces no estas saturando oxigeno adecuadamente y esto es visible en el porcentaje de saturación que nos arroja el pulsoxímetro.

Este oxígeno junto con nutrientes es recibido por la célula y pasado a las mitocondrias para producir energía. Al interior de la mitocondria, la respiración celular es el conjunto de reacciones bioquímicas por las cuales determinados compuestos orgánicos son degradados completamente, por oxidación, hasta convertirse en sustancias inorgánicas, proceso que proporciona energía aprovechable por la célula (principalmente en forma de ATP). Al realizar este proceso se producen unos residuos que en condiciones y concentraciones normales son usados por las células del sistema inmune (neutrófilos) para oxidar las paredes de bacterias, virus, hongos y parásitos. Estos residuos son agentes oxidantes agresivos como los radicales libres, especies reactivas de oxígeno (EROS) y otros metabolitos reactivos de oxígeno (ROM) como por ejemplo, myeloperoxidasas,  hidroperóxidos y el radical anión superóxido.

Otra posibilidad es que debido a malos hábitos como fumar, tomar alcohol, uso de sustancias psicoactivas adictivas, algunos medicamentos farmacológicos, factores medioambientales, comida chatarra, etc.…, las mitocondrias de todas las células de tu cuerpo hayan producido un exceso de radicales libres, especies reactivas de oxígeno (EROS) que producen estrés oxidativo y se activa el Factor Inductor de Hipoxia (HIF), aumentando el riesgo de sofocación.

Las moléculas encargadas de bloquear o barrer estos radicales libres se conocen como antioxidantes. Los antioxidantes tienen la capacidad de desarmar a los radicales libres sin desestabilizar su propio estado. Cuando hay más antioxidantes las mitocondrias evitan la oxidación y gana la vida. Cuando hay más radicales libres se genera un estado de enfermedad conocido como estrés oxidativo (Ilustración 6). Algunos tratamientos como diálisis, bypass, injertos, corticoides, anticonceptivos, radioterapia, quimioterapia y antivirales aumentan la cantidad de radicales libres.  La cantidad de antioxidantes que mantiene en su cuerpo es directamente proporcional a cuánto tiempo vivirá. Si has tenido hábitos saludables tienes menos radicales libres.

En un primer nivel debemos tratar al cuerpo físico (materia-energía) con terapias moleculares. Es decir, la activación y fortalecimiento del sistema inmune a través de la Vitamina C, la cual realiza múltiples actividades en pro de la salud que serán revisadas en breve más adelante. La medicina cibernética que aunque es muy amplia, para este momento su mejor terapéutica consiste en la aplicación parenteral de altas y frecuentes dosis de vitamina C fortalece el sistema inmunológico y ayuda al organismo a superar el estrés oxidativo que afecta a todas las células del cuerpo.

Si el estrés oxidativo se mantiene se generan distintas enfermedades en diferentes órganos, si trascurre el tiempo sin corrección lleva a envejecimiento y muerte. La vitamina C es el antioxidante más potente, la concentración sanguínea lograda por ingesta oral de vitamina C puede ser insuficiente para atender las demandas celulares ante una infección o un cáncer. La vitamina C restablece el balance de la paradoja oxidativa, finalizando el estrés oxidativo celular. Entender esto aumentará tus chances de supervivencia, así que EXHALA, PAUSA, INHALA…  Y APLÍCATE VITAMINA C.

Los seres humanos no podemos sintetizar Ácido L-ascórbico o Vitamina C (debido a que no tenemos la enzima gulonolactone oxidase que es el último paso bioquímico de la transformación de glucosa en ácido ascórbico) por lo tanto debe ser administrada por vía oral o parenteral. Los síntomas que muestran una deficiencia severa de Vitamina C incluyen infecciones frecuentes, encías sangrantes, dientes flojos, rigidez y dolores articulares, petequias y cicatrización lenta. La administración parenteral o intravenosa de dos y medio (2,5) gramos de Vitamina C en dos horas una vez por semana de seguro va a mantener tu sistema inmune con las defensas arriba. En doctorsaliarmo.com no necesitamos curar el mundo, pero si tocar a aquellos que están a nuestro alcance.  

LA VITAMINA C FORTALECE EL SISTEMA INMUNE PORQUE:

  • Facilita la respuesta inmune celular y estimula las células Natural Killer.
  • Facilita las respuestas humorales y estimula la producción de Interferón.
  • Interfiere con la síntesis de citoquinas proinflamatorias o con la expresión de moléculas de adhesión.
  • Protege las células inmunitarias contra las ROS intracelulares formadas durante la respuesta inflamatoria.
  • La vitamina C es un cofactor enzimático extremadamente importante en el mantenimiento de la integridad de los tejidos y juega un papel crucial en la formación de la piel, las barreras epiteliales y endoteliales. La vitamina C es fundamental en la Hidroxilación de prolina y lisina, de ahí su importancia en la génesis de las fibras de colágeno. El derivado de la prolina 4(R)-L-hidroxiprolina (4-Hyp) desempeña un papel fundamental en el plegamiento y mantenimiento de la estructura del colágeno y, por lo tanto, en la estabilidad de la matriz extracelular.
  • Ayuda en la quimiotaxis de los neutrófilos (incrementando la fagocitosis), la protección contra los efectos tóxicos del radical anión superóxido, favorece el efecto bactericida mediado por myeloperoxidasas.
  • Para vencer al sistema inmunológico algunos virus y bacterias producen neuraminidasa, la cual es una enzima que les permite no ser atrapados en las secreciones mucosas. La vitamina C inhibe la neuraminidasa.
  • Inhibe la activación excesiva del sistema inmune previniendo el daño tisular.

 FUNCIONES DE LA VITAMINA C

La Vitamina C tiene diferentes funciones en nuestro organismo entre las cuales se encuentran:

  • Disminuye el riesgo de sofocación por bajos niveles de saturación de oxígeno en sangre debido a que protege contra la activación de Factor Inductor de Hipoxia (HIF).
  • Como antioxidante en la respiración celular, atrapa y destruye agentes oxidantes agresivos y radicales libres, disminuyendo el estrés oxidativo (Ilustración 5).
  • Ayuda en la conversión de dopamina en norepinefrina y adrenalina, sustancias necesarias para que el organismo reaccione ante estímulos físicos adversos.
  • Prevención del cáncer mediante la modulación de los componentes de los sistemas que establecen el código epigenético, ya que es un cofactor en la desmetilación de histonas.
  • Ayuda a producir oxitocina, vasopresina, colecistoquinina, y alfa-melanotropina, sustancias necesarias en la regulación de la tensión arterial
  • Intensifica la síntesis de colágeno y aumenta la elasticidad de la piel. La hidroxilación de la lisina a carnitina es necesaria para la glucosidación y la formación de puentes cruzados en las fibras de colágeno presentes en la matriz extracelular.
  • Síntesis de carnitina que transforma las grasas en energía disponible para ser usada por el cuerpo.
  • Es importante para mantener la vitamina E y la inhibición de la oxidación de lípidos o grasas (colesterol y triglicéridos).
  • Aumenta la absorción de hierro, facilitando movilización y la absorción intestinal. Adicionalmente, el hierro es la molécula clave que activa la hemoglobina para que cumpla su función de transportar oxígeno.

USOS CLÍNICOS DE LA VITAMINA C, en ese orden de ideas aplicar vitamina C intravenosa sirve para los siguientes usos clínicos:

  • En terapia de cáncer
  • Hipertensión arterial
  • Insuficiencia cardiaca
  • Enfermedad coronaria
  • Síndrome de reperfusión segundario a un infarto al miocardio (pot-IAM).
  • Accidente cerebrovascular
  • Quemaduras
  • Pancreatitis aguda
  • Menopausia y endometriosis
  • Dolor posoperatorio
  • Neuralgia post herpética
  • Sepsis
  • Fatiga crónica
  • Estrés y angustia
  • Resfriado común
  • Distrés respiratorio porque disminuye las secuelas de fibrosis, disminuye la inflamación (TNF-kB), aumenta la eliminación de líquidos alveolares
  • Infecciones virales como Herpes -Zoster, Epstein Barr y Coronavirus

El estrés oxidativo se asocia con diabetes mellitus e hipertensión. Estudios recientes sugieren que los radicales de oxígeno contribuyen a mejorar el tono vascular basal, la retroalimentación túbulo-glomerular, la infiltración de monocitos / macrófagos y la sensibilidad de la vasculatura y a la relajación dependiente del endotelio en el riñón enfermo. La vitamina C disminuye el estrés oxidativo, mejorara la función vascular renal y disminuye la presión arterial en la enfermedad cardiovascular-renal.

Los pacientes con EPOC están sujetos a un estrés oxidativo mejorado, como resultado de la reducción de los sistemas antioxidantes (deficiencia de vitamina C y selenio, niveles intracelulares reducidos de vitamina E, actividad reducida del sistema de glutatión) y una mayor actividad prooxidante (edad avanzada, alta frecuencia de diabetes, estado inflamatorio crónico, síndrome urémico, bio-incompatibilidad de membranas y soluciones de diálisis). El estrés oxidativo y la inflamación están profundamente interrelacionados, ya que las células fagocíticas generan diferentes radicales libres de oxidantes en respuesta a estímulos inflamatorios: ambos están relacionados con la disfunción endotelial, ya que el endotelio es una fuente y un objetivo de oxidantes y participa en la respuesta inflamatoria. Cada vez hay más pruebas, de estudios experimentales y clínicos, de que el estrés oxidativo puede estar implicado en la patogénesis de la aterosclerosis y otras complicaciones de la ERT, a saber, la amiloidosis relacionada con la diálisis, la desnutrición y la anemia. Dado que los radicales libres tienen vidas medias muy cortas (segundos), la evaluación clínica del estrés oxidativo se basa en la medición de diferentes compuestos oxidados estables (como productos de peroxidación lipídica, productos avanzados de glicación y oxidación de lípidos y proteínas, derivados de oxidación de ácidos nucleicos) o anticuerpos dirigidos contra epítopos oxidados (como los anticuerpos de lipoproteína de baja densidad oxidados). Al mismo tiempo, se pueden evaluar los antioxidantes enzimáticos (superóxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa) y antioxidantes no enzimáticos (glutatión, vitamina C, vitamina E, proteínas inflamatorias negativas). Sin embargo, muchos métodos de laboratorio que evalúan varios componentes del estrés oxidativo todavía tienen que ser estandarizados. Además, todavía es incierto si es mejor medir las concentraciones o actividades plasmáticas y / o intracelulares de estos componentes. La posibilidad de mejorar el resultado del paciente mediante intervenciones terapéuticas destinadas a reducir el estrés oxidativo, p. por la suplementación con vitamina C o vitamina E, actualmente está en primer plano, pero los resultados hasta ahora no han sido concluyentes [28]. A continuación, te presentamos la propuesta de Doctor Saliarmo Quality Global para fortalecer el sistema inmune y elevar nuestra energía para afrontar el virus.

FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA INMUNE COMO ESTRATEGIA TERAPEUTICA DE INFECION POR CORONAVIRUS CON ALTAS DOSIS DE VITAMINA C

En este caso se deberá aumentar la dosis y la frecuencia de la vitamina C, propongo de 3,33  gramos de vitamina C por vía intravenosa o parenteral pasada en tres horas, tres veces por semana en la fase aguda de la enfermedad que son las tres primeras semanas y continuar con el mantenimiento, tal y como se realiza en el protocolo preventivo durante al menos tres semanas. 

OTROS

La vitamina C fortalece el sistema de identificación y ayuda al organismo a superar el estrés oxidativo que afecta a todas las células del cuerpo. El sistema inmune es el que nos protege de todo tipo de infecciones. Fortalecer el sistema inmune es lo más lógico que tú puedes y debes hacer por tu vida y la de tus seres amados. Todo lo que haces para fortalecer tu sistema inmunológico es bienvenido. La cantidad de antioxidantes que hay en nuestro cuerpo es directamente a proporcional al tiempo que viviremos.

Mi recomendación mientras dure la pandemia es la aplicación de un suero semanal de Vitamina C. Lo ideal es diluirla en la solución salina ya que hidrata y facilita que la vitamina C llegue a donde tiene que llegar (al interior de las células).  Por razones de efectividad y costo la dosis máxima diaria que recomiendo de Vitamina C intravenosa (IV) en casos de COVID-19 o Cáncer es de 100 mililitros (mL) o 10 gramos (diluida en la SSN) día. Farmacológicamente no se ha encontrando toxicidad en megadosis de 50 gramos día. No se recomienda IV pura sin SSN porque puede "quemar" las venas. No se recomienda pura intramuscular (IM) porque duele mucho. Es muy bueno adicionar en el mismo suero de 3 a 5 mL de procaína por sus grandes efectos benéficos.

Vitamin C promotes widespread yet specific DNA demethylation of the epigenome in human embryonic stem cell, Stem Cells. 2010; 28:1848-1855.

Apotosis inducing activity of vitamin C and vitamin K. Cell Mol Biol (Noisy-le-grand). 2000; 46:129-43.